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Nuestra Historia

franquicias angel de luz

Somos personas con un infinito contenido, ya sea corporal, espiritual o terrenal. Venimos a esta tierra a evolucionar de una forma u otra.

Lo hacemos viviendo todas aquellas experiencias que necesitamos para conseguir darnos cuenta de que a pesar de nuestra individualidad, todos estamos conectados en lo esencial y formamos parte de un todo al que yo llamo Universo. Tiene una energía tan absoluta que mi entendimiento no llega a comprenderlo, aunque no deja de maravillarme su funcionamiento.

Mi mente racional, intenta conocer su principios, sin demasiado éxito.
Y es en este mismo instante, dónde comprendo, que debo acudir al mundo emocional, para captar su verdadera esencia. Es un mundo caracterizado por los sentidos, la intuición y la creencia de que todo ocurre con un propósito mayor.

Tengo un camino por recorrer y para hacerlo, dispongo de una energía amorosa, dispuesta a consolarme y a guiarme.

El camino es mío y como tal, recorreré cada piedra y cada amanecer que haya en él. Pero lo importante es llegar a comprender que a pesar de que el camino es personal e intransferible, todos debemos recorrer el nuestro particular, la posibilidad de acudir al mundo espiritual, es infinita e ilimitada.

Un mundo lleno amor, paz y perdón.
Hace ya muchos años que inicié “Ángel de Luz”. Nació para mí en el año 2001, y es ahora cuando estoy en condiciones de poder comercializarlo.

Pero soy consciente de mi absoluta falta de control sobre él, y creo sinceramente que sólo guiándome con el corazón, podré acercarme lo suficiente al Ángel para que me permita utilizar su imagen, con el firme propósito de poder ayudar a los demás.

Muchísimas gracias y un abrazo muy fuerte para todos.
Patricia Ramírez Nuñez de Prado.